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Lecho sin mancilla

La Sociedad actual se conduce con desenfreno a una cultura altamente permisiva, en donde nada es malo; las prácticas y desviaciones sexuales son vistas con naturalidad, se legaliza el aborto y los matrimonios homosexuales, se instruye a jóvenes y adolescentes para tener libertad en el ejercicio de su sexualidad. Además, llevamos dentro de nosotros una naturaleza pecaminosa que constantemente nos incita a salirnos de los principios morales, claros y absolutos que Dios estableció en su Palabra. Con tristeza vemos cómo lo que Dios dispuso para una sexualidad sana, es transgredido por las corrientes de este mundo, pero él, nos invita a retomar sus propósitos originales y cambiar nuestra manera de pensar, para que cambie entonces nuestra manera de vivir, dice su palabra: “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar”. Romanos 12:2 (NTV)

Este escrito da un panorama general de la Sexualidad en la mujer, pero enfocaremos nuestra atención en la sexualidad dentro del matrimonio, procurando rescatar de la palabra de Dios, los principios morales y espirituales que necesitamos para mantener nuestro  sin mancha.

Hebreos 13:4 nos brinda la pauta sobre la cual guiarnos para tener un “Lecho sin mancilla”. Es importante que definamos algunos términos para que podamos comprender que nos dice la palabra.
LECHO: Del griego κρεβάτι (kreváti’cama’) y del hebreo( מיטה.\ mita) que significa cama conyugal.
MANCILLA: Hecho o dicho que quita o disminuye la dignidad, la estima y la respetabilidad de una persona o de una cosa.

El Acto conyugal, Dios lo creó para ser la más grande manifestación de intimidad dentro del matrimonio, pero en determinados momentos algunos lo convierten en algo pervertido. La intimidad conyugal se ve mancillada por acciones y conductas que deshonran el matrimonio. Debemos reconocer que mantenerse puro, es una lucha que enfrentamos todos los que anhelamos vivir conforme a los principios establecidos por Dios, y por supuesto, no es una batalla sencilla.

El propósito original de Dios para la Intimidad Conyugal

Dios permitió que el acto conyugal fuese una parte integral en nuestras vidas y lo hizo por 2 razones fundamentales:

  • Fuente de placer: Para que el hombre y la mujer al unirse en matrimonio gocen mutuamente el uno del otro
  • Preservar la raza humana: Este es el otro propósito de Dios al crear la relación sexual entre el hombre y la mujerPrácticas que mancillan el lecho conyugal
    Fornicación: Relación sexual antes del matrimonio.
    El abstenerse de la relación sexual antes del matrimonio, protege a la mujer en varios aspectos de su vida:

    1. Desilusión amorosa: ya que algunos hombres cuando logran su objetivo, abandonan la relación.

  1. Embarazos no deseados.
  2. Experiencias nocivas para la salud sexual dentro delmatrimonio, ya que muchas veces el hombre o la mujer no pueden olvidar experiencias que tuvieron con parejas anteriores y esto no les permite la satisfacción con su actual pareja.

La palabra de Dios nos enseña, en muchos versículos, cómo huir y abstenernos de la fornicación, pues es una práctica que nos aleja de El (1a Corintios 7:2, 1a Tesalonicenses 4:3, 1a Corintios 6:18).

Adulterio: Relación sexual fuera del matrimonio, con otra persona que no es el cónyuge. Vemos que nos dice la palabra de Dios sobre esta práctica (Éxodo 20:14, Proverbios 5:3-5, 1a Timoteo 5:6, Gálatas 5:19). Los altos índices de adulterio, aún en nuestras congregaciones, nos hablan del relajamiento moral y espiritual en el cual estamos inmersos. Ya es frecuente darnos cuenta de matrimonios cristianos en los cuales uno de los cónyuges ha caído en adulterio, desafortunadamente descubrimos en muchos de los casos, que no fue un acto ocasional donde la tentación tocó a la puerta, sino que son actos deliberados, prácticas que se sostienen por algún tiempo con otra persona, sin el menor recato, el enemigo de nuestras almas, Satanás, les cauteriza la conciencia y pone en su mente un sinnúmero de pretextos para disculpar su inmoralidad sexual. Han aumentado considerablemente los casos de adulterio en la mujer. Por lo cual, es necesario que cada matrimonio cristiano trabaje por mantener en santidad su lecho conyugal, buscando la llenura del Espíritu Santo, pues es este quien nos ayuda en nuestras debilidades, y quien va a venir a suplir las carencias que el cónyuge no suple.

Promover o permitir las Fantasías sexuales en la intimidad conyugal: Estas son imágenes mentales imaginarias la mayor parte de las veces que causan placer (pensar que se está con otra persona que llama poderosamente la atención como algún artista o personalidad, pensar en realizar actos que aumenten el placer sexual, como encadenar, atar, etc.). Tal vez pudiera considerarse que en alguna ocasión estuviera algo en mente, pero cada quien es responsable de dar cabida a pensamientos malsanos y más aun de llevarlos a la práctica. La palabra de Dios nos instruye y aun nos alerta, pero debemos poner atención: Romanos 1:24 nos indica que debemos considerar que hay algo más que la búsqueda egoísta de satisfacción física, el amante que desea mejorar, entiende que el más delicado placer dentro de la relación sexual proviene de complacer al ser amado, en un acto puro, sin perversión.

Uso de material pornográfico: Pervierte la mente, da cabida a fantasías que no pueden ser reales y es uno de los hábitos más difíciles de quitar, ya que las imágenes pornográficas quedan grabadas en el cerebro, y ante el menor estímulo se hacen presentes, la persona que ha sido atrapada en esta práctica, tiene que luchar mucho por borrar de su mente toda escena o imagen. (Ezequiel 23:27).

Establecer apego emocional o contacto físico con otra persona que no sea el cónyuge: Muchos de los casos de adulterio son el resultado de pláticas íntimas con compañeros de trabajo, escuela, incluso hermanos de la iglesia. Con el pretexto de tener alguien con quien platicar necesidades muy grandes, la mujer cae en la trampa de Satanás y empieza a establecer amistades intimas y se refieren a esa persona como “es que el si me entiende”. Es aquí donde el enemigo empieza a trabajar y desvía la atención del cónyuge fuera de su matrimonio.

Utilizar la Red de Internet para establecer amistades íntimas: Una de las armas más modernas de Satanás para destruir matrimonios. El hombre o la mujer empiezan “chateando con amigos” poco a poco en confianza se platican problemas dentro de sus respectivos matrimonios, después contactan citas, y las necesidades emocionales o de contacto físico que no han sido satisfechas por parte de sus cónyuges son suplidas por estos amigos que se contactaron por internet.

Ver telenovelas, películas o programas: El utilizar los ejemplos de las novelas, películas y programas actuales para compararlos con la realidad en el matrimonio, es una arma de Satanás, ya que son hechos no reales, son casos imaginarios de escritores sin temor de Dios y muchas veces hay prácticas como hechicería, brujería, magia blanca dentro de la trama, y como cristianos no ponemos cuidado a la contaminación que producen en nuestro espíritu. Debemos ser cuidadosas con los programas en televisión, ya que hay tanta basura, recientemente han empezado a meter programas como ̈intercambio de parejas” (parejas de amigos que comparten a sus cónyuges), es necesario que abramos todos nuestros sentidos espirituales y nos demos cuenta que el enemigo de nuestras almas, estará buscando una y otra manera para desviarnos de los propósitos de Dios en el matrimonio.

Si anhelas conservar en Santidad y Honor tu Lecho conyugal, permanece cada día cerca de Dios, y si hay alguna necesidad en tu matrimonio, busca una ayuda adecuada (consejero, terapeuta, líder espiritual). No olvides los propósitos originales de Dios para tu Matrimonio y recuerda que la biblia te dice:

La mujer sabia une a su familia; la mujer tonta la desbarata. Proverbios 14:1 BLA.

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Sulamita Torrez