propósito

Sostenida en medio del fuego

“Y se sentará para afinar y limpiar la plata; por que limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata y traerán a Jehová ofrenda de Justicia”.

Malaquías 3:3

Investigando un poco sobre el proceso de afinar y limpiar la plata, encontré una historia fascinante que te comparto a continuación:

Un reportero debía hacer una nota sobre el oficio de orfebrería, llamó a uno de los más destacados de su ciudad y concretó una cita para entrevista, el día y la hora acordados llegaron y el entrevistador entre mucha curiosidad comenzó las preguntas propias de la investigación. El orfebre le explicaba que para refinar la plata debía ser ésta sostenida en medio del fuego, donde las llamas arden con más fuerza, para poder quitarle toda la impureza. El joven le interrumpió con otra pregunta al platero ¿Es verdad que usted debe permanecer sentado frente al fuego durante ese proceso de limpieza, hasta que la plata sea refinada? -Oh si, respondió el hombre, no sólo debo estar ahí sentado sosteniéndola, también debo mantener mis ojos fijos a ella durante el tiempo que está en el fuego. Si la plata se queda un instante más de lo que debe, sería destruida- ¿Y cómo sabe cuándo está lista? Cuestionó de nuevo el joven -Ah es muy simple, cuando veo mi imagen reflejada en ella, se que ya está lista- terminó el experto.

Al momento de leer la historia, tuve la certeza de que así es Dios con nosotros. No pude evitar imaginar que cuando pasamos por el fuego, El está ahí, SOSTENIÉNDONOS. Está sentado, observándonos y es maravilloso saber que El tiene sus ojos puestos en nosotras. Es glorioso saber que cuando estamos en un proceso de purificación no estamos solas ahí, pues El nos cuidará hasta que estemos listas.

Si hoy sientes el calor del fuego, gózate porque tu Creador te está observando. El ha visto tu dolor, tu llanto, tu gemir en medio de las llamas. Quizá has pensado que estás sola, pero hoy te dice: Tengo mis ojos puestos en ti, amada mía y no te dejaré hasta ver mi imagen reflejada en ti.

Estoy segura que ese fuego tiene un fin; que hay un propósito después de El y que lo que ahora te lastima, te duele, te quema, será después la medicina para alguien más. Sigue adelante, no desistas. Espera con paciencia y recuerda que Dios cuida de ti. Pronto serás como ofrenda de Justicia para Jehová.

Por Diana Vega

Read more

¿Dónde están tus tesoros?

“Por ustedes reprenderé al devorador, para que no les destruya los frutos del suelo, ni su vid en el campo sea estéril,” dice el Señor de los ejércitos. “Y todas las naciones los llamarán a ustedes bienaventurados, porque serán una tierra de delicias,” dice el Señor de los ejércitos. (Malaquías 3:11-12)

 

Todos hemos estado presentes en numerosos cultos, donde se hace mención al momento de entregar nuestras ofrendas y diezmos, el siguiente texto que hasta muchas de nosotras podríamos recitarlo de memoria: ¨Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto…¨ (Malaquías 3:10) ¿Por qué al dueño del oro y de la plata le interesaría que entreguemos nuestros diezmos y ofrendas? Recordemos un poco en la Biblia y vayamos al momento donde aquel joven rico se postra ante Jesús y le pregunta lo que necesita hacer para heredar el reino de los cielos (Marcos 10: 19-22)  “Tú sabes los mandamientos: ‘No mates, no cometas adulterio, no hurtes, no des falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre’. ‘Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud,’ dijo el hombre. Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: ‘Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; entonces vienes y me sigues.’ Pero él, afligido por estas palabras, se fue triste, porque era dueño de muchos bienes.”

Me pregunto, ¿realmente el dueño del oro y de la plata, estará interesado en nuestros diezmos y ofrendas? ¡NO! Dios quiere tu FIDELIDAD. Dios pide que en fidelidad, le entreguemos, como aquel joven, nuestros mayores tesoros, muy probablemente, nuestros hijos.

En mi caminar en Cristo, he visto mujeres que temen dejar en manos de Dios a su familia, porque creen que lo ideal, es que sus hijos experimenten y conozcan lo que deseen y posterior ellos tomen sus propias decisiones. Grande error como aquel joven, creyendo tener mayores tesoros con sus bienes, que haberlos vendido todos y seguir a la fuente verdadera del oro; el dador de la vida eterna. Porque El nos reta, (Malaquías 3:10) y ponedme ahora a prueba en esto —dice el Señor. Como menciona aquel canta-autor: Dios nunca improvisa, el siempre tiene un plan.

No temas dejar tu mayor tesoro en las manos de Dios. El tiene un propósito eterno para tu familia; uno mejor que aquel que podrías desear para ellos. ¡Mujer! ¿dónde esta tu tesoro? ¿Se encuentra en manos del mejor administrador? Dios te ha puesto como administradora de un hogar y quiere que rindamos cuentas entregando en fidelidad el tesoro que nos ha dado. No temas, y recuerda lo que leemos en Malaquías 3:11 y 12, El reprenderá y guardará a tu familia del devorador, el fruto de lo que siembres en Cristo en ellos florecerá y brindarán sombra al necesitado. Se cumplirá la promesa de Dios en tu vida y no serás estéril, sino que darás vida a hijos espirituales bendecidos para bendecir y ser testimonio vivo de Cristo para otros.

Por Neftalí Quiroz

Read more

¿Cuál es tu excusa?

“Y yo dije: ¡Ah! ¡Ah! ¡Señor Jehová! He aquí, no se hablar porque soy niño” Jeremías 1:6

En la época del Antiguo Testamento, eran respetadas las palabras de los ancianos; los jóvenes debían guardar silencio. Jeremías es llamado para desarrollarse como profeta por alrededor de 40 años en el reino de Judá, durante la etapa final de la decadencia moral y espiritual del pueblo de Dios. Como respuesta a este llamado, lo único que se le ocurre decir a Jeremías es “No sé”, “Soy muy joven”, “Soy tartamudo, no puedo”.

Jeremías era sacerdote, Dios quería llevarlo a otro nivel: Ministerio profético. Ésta no era una tarea sencilla en esa época (ni en ninguna), sin embargo, a pesar de sus excusas, desarrolló uno de los ministerios proféticos más destacados en la historia de Israel.

Hay aquí varias cosas qué podemos aprender y aplicar a nuestra vida hoy.

Dios nos conoce (1:4,5), pues Él nos formó. Conoce nuestro carácter, emociones y debilidades, y al igual que Jeremías, presentamos nuestros argumentos, para evadir nuestro llamado. “No estoy preparada aún”, “Tengo otras prioridades”, “¿por qué yo?” “Soy muy joven”, “¿Por qué en este lugar?” Etc. Etc.  Déjame decirte que a pesar de tus argumentos, válidos probablemente, Dios cumplirá su propósito en ti.  Él te necesita ahora, no cuando creas o sientas que estás lista.

Más de una vez, al igual que tu y yo, Jeremías se sintió desanimado, lleno de temor y quiso renunciar al llamado, pero él sabía a quien recurrir por ayuda para seguir. Tenemos ese recurso a nuestra mano. No digas “No sé”, “No puedo”, “¿Por qué yo?”. Dios pondrá sus palabras en ti, esta ahí para animarte y para quitar el temor. Desarrolla cada día tu dependencia de Él a través de una intimidad ferviente con Él y sé obediente a su llamado: “Te di por profeta a las naciones” ¡Él está contigo siempre!

Read more

Una dependencia real a Dios

Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.” Lamentaciones 3:22-23.

¿Cuántas hemos enfrentado situaciones en las cuales llevamos a cabo nuestros planes con éxito? nos sentimos orgullosas, pero dentro de nosotras, experimentamos un lamento porque los resultados no nos otorgan la plenitud que esperábamos, recurrimos al creador preguntando que sucede, y no nos percatamos en que siempre pregonamos que Dios tiene el primer lugar, pero hacemos lo que nuestro corazón desea, no lo que Dios quiere para nosotras. Oh Dios, ¡Cuánto te hemos fallado!, cuán cegadas estamos, pues declaramos dependencia de ti pero seguimos haciendo nuestra vana voluntad.    Le entregamos nuestros proyectos solo de labios y no de corazón. Dios en su infinita misericordia nos da una oportunidad tras otra y no se cansa de dárnosla cada día en cada falta que tenemos. Dios conoce todo y quiere lo mejor para nosotros, pero despojémonos de lo que este mundo pecador nos ha vendido, porque hemos comprado la idea de una vida plena y feliz equivocada que solo aplica para los que tienen su corazón lejos de Dios. Permitamos que se lleve a cabo el propósito de Dios en nuestra vida y dispongámonos a depender completamente de nuestro creador.

Dios es un Dios de esperanza y no importa cuánto nos hayamos alejado de Él, tenemos la esperanza de que podemos regresar a Él y encontrar su compasión y perdón. La fidelidad y salvación de Dios son atributos que nos dan gran esperanza y consuelo.  Dios salvará a aquellos que dependan de Él cumpliendo su voluntad, y apelen a la misericordia del Señor, para no ser consumidos (Lm. 3:22-26).

Read more

Rejuvenécete como el águila

El que sacia de bien tu boca, De modo que te rejuvenezcas como el águila. Salmos 103:5

En muchas ocasiones, a través del diario vivir nos hemos encontrado en circunstancias no tan favorables para continuar.  Quizá la rutina, el desaliento, las presiones económicas, la falta de armonía familiar, el descontento de nosotros mismos en lo que hacemos y también de quienes nos rodean y muchas cosas más; hacen que pase por nuestros pensamientos el abandonar proyectos, objetivos y metas que hemos trazado, y pensamos que lo más fácil sería dejarlo todo, cayendo en un conformismo y diciendo que sería lo mejor.  Es en este punto donde ya las fuerzas están escasas, el ánimo esta vencido y las ganas de luchar se han ido; hay un pequeño remanente que fluye desde las entrañas que te dice: no es tiempo de rendirse, es tiempo de que te levantes; que aprendas a confiar y a clamar por fortaleza; que recuerdes las bendiciones y las promesas que Dios te ha dado, dando tu máximo esfuerzo pues lo mejor está por venir, que luches por lograrlo y retomes el camino a seguir.

Es en este momento tan importante donde Dios te recuerda que tiene un propósito para tu vida y que a pesar de las circunstancias, los problemas y el desánimo, Él está ahí para levantarte, proveerte de su amor y misericordia.  El en todo tiempo permanece fiel. Inicia entonces, este proceso donde te rejuvenecerá como el águila, renovará tus fuerzas, quitará de tu vida lo que estorba y tendrás que remontarte a las alturas para lograrlo.

Amiga, hermana, es tiempo de levantarte y dejar de lado la crítica y las circunstancias adversas porque el Señor que te formó y conoce tus pensamientos, para este tiempo, Él te llamó.

Read more

¡No desampara la obra de sus manos!

“Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Jehová es para siempre; no desampares la obra de tus manos”. Salmo 138:8

Cada que inicia un año nuevo es común escuchar a personas haciendo planes y llenarse de propósitos y metas; pero conforme transcurren los días, ese ánimo por alcanzar los objetivos fijados disminuye hasta que olvidan por completo lo planeado.

Te has preguntado, ¿Por qué el ser humano pierde tan pronto el interés en lograr lo anhelado?  Algunos dirán que  por falta de disciplina, que no se está dispuesto a realizar un sacrificio o pagar un determinado precio; que a nadie le gusta esforzarse; que es una cuestión cultural, en fin, cualquier justificación, es solo eso.

También me cuestiono, ¿Nos hemos preocupado por conocer los planes del Señor para nuestra vida? ¿En cuántos inicios de año, hemos invitado al Espíritu Santo para que sea nuestro ayudador?, ¿Hemos alineado nuestros planes, metas y acciones para que se cumpla el propósito para el cual Jehová nuestro Dios nos ha formado?

Lamentablemente no somos conscientes que ya tenemos un propósito diseñado para nuestras vidas, el cual es divino! Sometamos nuestra voluntad a la de Dios; dejemos de hacer planes por separado y pongamos nuestros sueños y esperanzas en nuestro creador.  El no dejará que perezcamos; no permitirá que desmayemos en el intento; no abandonará la obra de sus manos… ¡Él es fiel!

Dejemos temores, preocupaciones y angustias. Dejemos de evaluar riesgos y panoramas inciertos. Es mejor poner nuestra confianza en el todopoderoso. Permitamos que Dios nos sorprenda y nos maraville con su poder.

Por lo que a mí respecta, me encuentro a la expectativa de lo que el Señor hará en mi familia, en mi congregación y en mi vida.  Sé que sus planes son mejores y  perfectos.

Read more

Tu me has dado mi propia personalidad

Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.

Salmos 139:1

Dios nos conoce desde antes de nuestra concepción, pues él nos creó y escogió con un propósito depositando en nosotros algo llamado personalidad.

La personalidad está descrita como el conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una persona y la diferencian de las demás, la cual está compuesta por dos vertientes:

  • La interna.- Que es nuestro pensamiento.
  • La externa.- Que es nuestro carácter o conducta.

Alguna vez te has preguntado ¿quién soy? Hija de Dios, madre, profesionista, amiga, hermana, etc. y realmente tu respuesta ¿la crees? Cuando decimos “soy hija de Dios”, sabemos la bendición que tenemos y la responsabilidad que adquirimos. Cuando admiramos a grandes mujeres y deseamos poder hacer, hablar o ser como ellas, te has puesto a pensar ¿dónde habría depositado Dios tu personalidad?, somos únicas.

Hay situaciones que desearíamos haber hecho o dicho de otra manera, y te preguntas ¿porque no soy diferente? Dios puede moldear y perfeccionar nuestra personalidad pero jamás cambiarla. Cada característica puesta en nosotros tiene un propósito; en cada prueba él nos muestra quienes somos, cuando creemos que somos débiles él nos demuestra lo contrario, y nos cambia la visión de la vida. Muchas veces perdemos nuestro lugar por no saber quiénes somos y qué tenemos en nuestro poder.

Retomemos los lugares que nos corresponden. Dios nos trajo a servirle de una manera extraordinaria. ¡Conócete!, Ama tu personalidad y retoma tu lugar.  Recuerda que nadie más es igual a ti.

¡Somos únicas!

Por: Patty Álvarez

Read more

Fuiste elegida

Porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre. 2 Crónicas 7:16

¿Recuerdan cuando David quiso edificar morada para Jehová, y el Señor le dijo que no, porque tenía mucha sangre en sus manos? Quizás como David, muchas de nosotras traemos  sucias nuestras manos para presentarnos delante de Jehová.

El hecho de que el Arca de Dios esté en nuestra casa, es sinónimo de bendición. Trasladar el Arca era un privilegio de la tribu de Levi, porque ellos estaban con ese propósito; nadie más podía tocar el Arca porque moría irremediablemente. Así también Dios nos dice “Te he elegido” y no solo eso sino que te santificó para que esté en tu casa siempre. Tú y yo somos responsables de llevar permanentemente el Arca, hemos sido elegidas, tenemos un propósito y un enorme privilegio.

El secreto de las bendiciones del Arca no dependen de tus aptitudes, ni de tu profesión, tampoco dependen de tus habilidades, sino de Dios.

Hemos sido elegidas:

  • a pesar de constantemente dudar de lo que Dios puede hacer a través de nosotras.
  • por gracia, porque no lo merecemos y porque tu salvación tuvo el mismo costo que cualquier otro hermano.
  • por que El vio en ti algo que le agradó mucho y que quizás tú misma no has descubierto.
  • para que la presencia de Dios entre y salga junto con nosotras y somos responsables de todo lo que dejamos entrar y salir de nuestros casa y de nuestro hogar.

Llevar el Arca renegando porque se te hace pesada, porque confías más en tus habilidades, profesión o de tus aptitudes, eso más que bendición traerá a tu vida solo frustración y amargura a tu corazón. Te robará las grandes bendiciones que Dios tiene para tu vida, tu matrimonio y tu descendencia.

Recuerda que Obed-Edom fue bendecido porque se deleitaba en que el Arca estuviera en su casa. ¿Tu te deleitas en El? Quizás no se reciban aplausos, medallas, diplomas, etc. pero se podrá disfrutar y deleitar en Jehová cada minuto y cada paso que se den pues fuiste elegida por el TODOPODEROSO que es el que va delante de ti y te dice hoy: ¡Fuiste elegida!

Dios pactará con nosotros así como pactó con David, siempre y cuando cumplamos con sus mandamientos, estatutos y decretos que El nos ha dejado.

Dios bendiga tu vida y puedas sobrellevar todo obstáculo que quiera interponerse en tu caminar y puedas decirle a cualquier circunstancia por difícil que sea “FUI ELEGIDA”.

 

Read more

Derrama tu alma y no estés más triste

“Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. 

Y se fue la mujer por su camino, y no estuvo más triste” 

(1º. Samuel 1:18).

La situación en la época de los jueces, ha sido considerada como la peor de todas, en la historia del pueblo de Israel. La característica principal, es el abuso, la violencia, y todo tipo de pecado. La razón, haber dejado a Dios.

En este contexto vivían Ana y su familia. Elcana amaba a Ana, pero no tenían hijos. Es probable que por esa razón se haya casado con Penina. Lo importante aquí, es que a pesar de que reinaba el pecado y la maldad, había una familia que era fiel y devota, pues, “iban cada año a Silo a adorar”.

Alguien no estaba nada feliz, ir a adorar era un acto de fiesta y alegría, en cambio Ana, lo que experimentaba era un gran dolor y sufrimiento, “lloraba y no comía”. Parece ser que nadie se daba cuenta de la pena y profundo sufrimiento de Ana. Ella conoce el origen de su dolor: “El Señor no le había dado hijos”, entonces va directamente a la fuente de su problema. Va hacia el único responsable de cerrar su vientre, pero consiente que la situación puede cambiar a su favor.

Alguna vez te has preguntado ¿Por qué tanto sufrimiento en la pobre mujer? Recuerda que el pueblo de Dios iba cada día de mal en peor, entonces la respuesta es: Dios necesitaba un profeta para ese tiempo, con ciertas características. El sufrimiento de Ana tenía un hermoso propósito, dar un profeta al pueblo.

¿Cuántas veces te has preguntado, el por qué tu situación (enfermedad, escasez, abandono, tristeza, etc.). Dios tiene un propósito en todo esto. Él no manda el sufrimiento, pero lo permite para nuestro bien. “Derrama tu alma delante de él; y ya no estés más triste”.  Excelente descripción de una oración ferviente. Ve directamente con el que puede cambiar la situación a tu favor, y encuentra el propósito que Él tiene para ti.

Read more